martes 8 de diciembre de 2009
Hobby
jueves 19 de noviembre de 2009
El Padrino I
una ahijada, un padrino
domingo 15 de noviembre de 2009
Hobbies
sábado 14 de noviembre de 2009
Fútbol champaña
viernes 13 de noviembre de 2009
Secuelas
miércoles 11 de noviembre de 2009
Los amantes del círculo polar
"¿Sabés lo que pasa? Vos y yo vivimos en Oslo."
sábado 7 de noviembre de 2009
Viva Las Vegas
un flaco, un charly, un cuñado
jueves 5 de noviembre de 2009
Disfuncional
Idea fija
Cureña (al pie de la mesa)
Juan Pablo, Eva, Italo
lunes 26 de octubre de 2009
"Delicia terrenal"
domingo 25 de octubre de 2009
Apodos
jueves 22 de octubre de 2009
Peronismo y Poesía
martes 20 de octubre de 2009
Jurisprudencia
atún y gruyere, pretzels, new york times, postre
Levis
domingo 18 de octubre de 2009
Tercer domingo de octubre
lunes 12 de octubre de 2009
viernes 9 de octubre de 2009
martes 6 de octubre de 2009
domingo 4 de octubre de 2009
Hechizo de luna
sábado 3 de octubre de 2009
Volare...
miércoles 30 de septiembre de 2009
Chejovianas
sábado 26 de septiembre de 2009
Pata de lana
jueves 24 de septiembre de 2009
Puro presente
viernes 18 de septiembre de 2009
Vive, Tommy Barban, vive
miércoles 16 de septiembre de 2009
Bailando sucio
sábado 5 de septiembre de 2009
"Muértenme"
En mi condición de mecenas
Del teatro
Bebo vino en vaso de plástico
Y me hago
El interesante, el buen mozo
En el hall
De un centro cultural
¡Muértenme!
Y no me velen ni me lloren
La verdad
Sitiado por chicas solemnes
¡Artistas!
De impermeable blanco
Soy Luppi
En una de Aristarain
martes 1 de septiembre de 2009
Santa Rosa
viernes 28 de agosto de 2009
Pasarela
"Quedé en el casting del desfile de Rapsodia en Las Leñas y el charter despega de Aeroparque a las seis."
miércoles 26 de agosto de 2009
Agua y jabón
domingo 23 de agosto de 2009
Piedad y terror
jueves 20 de agosto de 2009
Confesión
El martes, en Confesionario, la pasamos muchísimo mejor (frase de la noche: "Barban el mundo se divide entre los que se cortan el pelo antes del Confesionario y los que no", Cariños a). Crónicas acá y acá. Fotos lindas acá. Y nuestra confesión acá:
Confieso que mis mejores amigos son todos escritores: MP, Cecilia (o como la llaman ahora, que está en su gran año, la Szperling), DGH, NA, AP. Son muy buenos escritores y son célebres. Y el que no es célebre es escritor de culto. Encima son prolíficos, escriben todo el tiempo. Confieso que me da mucho trabajo terminar los libros que escriben mis amigos. Pero no voy a confesar cuáles no pude terminar. Confieso que yo de chico quería ser escritor. El primer libro que leí en inglés fue una biografía de Ernest Hemingway. Ahí me enteré que todas las mañanas Hemingway se levantaba antes del alba, en su casa cubana, la Finca Vigía, se encerraba en una torre separada del edificio principal, y trabajaba parado, en un escritorio alto que se había hecho construir especialmente. Los diálogos los escribía a máquina y las descripciones con un lápiz que afilaba con su navaja suiza. Al mediodía interrumpía la tarea para almorzar, pero antes contaba cuántas palabras había logrado escribir y las anotaba en un cuaderno: 234, 122, 87. Confieso que decidí imitarlo.
Antes de ir al colegio, me encerraba en la cocina, apoyaba mi máquina de escribir Olivetti en el lavarropas y trataba de componer cuentos con muy pocos adjetivos. Logré terminar dos: Uno, el primero, se llamaba “El último día del verano” y consistía en el monólogo interior de un adolescente que esperaba la ola perfecta acostado sobre su tabla de telgopor en Playa Grande Ese cuento empezaba así: “Eran pasadas las seis de la tarde y hacía mucho calor. El sol opaco rozaba los edificios más altos de la Avenida Marítima que proyectaban sus largas sombras oscuras sobre la arena.” Y terminaba así: “Era muy tarde y todavía tenía que preparar la valija”. 2208 palabras. El otro se llamaba “Todo O.K.” y contaba una charla de amigos en el café de la esquina del colegio durante la cual se revelaba que uno de los amigos había besado a la novia del otro. La primera frase era: “Martín y yo estábamos sentados en una de las mesas del fondo del bar de la esquina del colegio, junto a la ventana que se abría sobre el bulevar”. Y terminaba así: “Nada duraba demasiado”. 1747 palabras.
Renuncié a ser escritor a los 18 años cuando no pude terminar mi tercer cuento. No me acuerdo cómo se llamaba. Sí me acuerdo que, pese a intentarlo durante meses, jamás logré escribir la frase clave del cuento. Una frase que tenía que decir que en otoño el ruido de las hojas secas de un plátano agitadas por el viento suena igual que la lluvia. Confieso que lamento mucho no haber podido escribir esa frase. Soy abogado especialista en derecho financiero.
lunes 17 de agosto de 2009
Anticipo (Tommy Barban confiesa por qué no es escritor)
sábado 15 de agosto de 2009
Disparate
jueves 13 de agosto de 2009
Universos paralelos
Dora nos contó también que aprovecharía la mañana libre del viernes para dar una vuelta por Rincón, donde están la casa blanca, unos sauces y el río, pero prometió reservar las 21 cuadras de la calle San Martín para que las caminemos juntos en la mañana soleada de aquel 23 de octubre en que nuestros universos, porfiadamente paralelos, finalmente se crucen.
Antes de cortar nos regaló un poema en el que la autora, desesperadamente joven, hermosamente áspera, evoca otro paseo, otro congreso y otro siglo.
Día de Paraninfo (1997)
Si el ladeado cruza el río
desde acá
vemos la travesía completa
desde allá vemos
raya urgencia desvío.
Si te parás sobre esa loma
un poco más lejos
y yo me quedo en la costa
parecemos lo que queremos parecer:
muchachas haciendo turismo
de corto alcance en rara fecha
muchachas desairando hombres
de algún interés.
Si vamos al Paraninfo
a vigilar los improperios
de la poeta mayor
—interrumpe la conferencia bisbisea
y luego repercute frente al vasito de licor—
parecemos lo que queremos parecer:
muchachas distraídas y arrobadas.
Si en el Paraninfo escuchamos
a la intelectual de importancia
declarar el retorno al museo
y el fracaso artístico
del público de masas
parecemos lo que queremos parecer:
dos idiotas
dos inteligencias de corto alcance.
En camino hacia el lugar
al costado de la ruta
que lleva a la ciudad
comemos pescado asado.
Yo repaso todas las novelas
y masco hielo en vino blanco.
Vos hablás con desdén
de cualquier cosa
de salamines caseros.
De tu mamá.
(Ponerle nombres a "la poeta mayor" y a "la intelectual de importancia" resulta sencillo; el encanto se oculta en el milagro de una vida compartida por esas dos "muchachas distraídas y arrobadas" que pasean por la zona su ensimismamiento y su desdén.)
domingo 9 de agosto de 2009
Ensayo
En un temprano golpe de efecto, Cece anunció que confesaría su pasado como criminal de guante blanco, pero la letal fragilidad ánímica con la que seduce y desquicia a sus fans la traicionó. Apenas si alcanzó a susurrar las palabras "fraude bancario" y se desplomó fulminada por la baja de presión.
Cece y coca-cola
Otro de los protagonistas aclaró que su único talento es el play-back:
Cariños A y ABC
Igual lo convencimos de ensayar la coreografía:
Cariños A y su contrafigura mediática
Cuando llegó el momento de la prueba de vestuario, Cece demostró su prodigioso don de recuperación:
Cece se levanta y anda
Y mientras tanto, nuestra mejor amiga (división Capital), tan despreocupada como encantadora, se desentendió de reclamos y ansiedades para concentrarse en los módicos desafíos bilingües de su siguiente cita:
El effortless charm de la Chiecaenminifalda
jueves 6 de agosto de 2009
Mal de altura
"Soy la única que nació donde vive: el partido de Pilar. No como mi hermana Vicky que nació en Plaza Huincul."
domingo 2 de agosto de 2009
Desenroscá la tapa del termo, Tommy Barban
"¿Quince qué? La media docena sale dos con cincuenta."
martes 28 de julio de 2009
Entrenando para el Confesionario
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Tommy Barban entrena en todo momento...
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Literalmente
miércoles 22 de julio de 2009
Apuntes de la montaña
Hijo de tigre: Luego de lograr encender la chimenea, le servimos un plato de zucaritas al niño cuya filiación no viene al caso y le preguntamos qué pélicula eligió para esa noche: "¡La de las las mellizas!"
Frase galante: La próxima vez que le invitemos un café a una mujer que acaba de contarnos que se dedica a la arqueología submarina en la costa de Santa Cruz subsidiada por el Conicet prometemos no hacerlo con la frase: "¿De qué sirve el derecho financiero sino para pagarle un café a una becada del Conicet?"
jueves 9 de julio de 2009
Viajeros
El quinto sacó la foto
viernes 3 de julio de 2009
100 razones por las que nos gustan tanto las mujeres
jueves 2 de julio de 2009
Incondicional (toma 2)
Incondicional
miércoles 1 de julio de 2009
Tommy Barban declara la emergencia
viernes 26 de junio de 2009
sábado 20 de junio de 2009
miércoles 17 de junio de 2009
Star system
"En mi camarín quiero una cama de pilates atendida personalmente por Tamara Di Tella."
lunes 15 de junio de 2009
El pasajero
Lo malo: A las dos de la mañana la mayoría de esas chicas huyeron a otra fiesta.
Lo peor: Antes de acostarnos, mientras tomábamos tres vasos de agua de la canilla para exorcizar la resaca, recibimos un mensaje de una de ellas: "Hubieras venido, hay cotillón y estamos haciendo cola para montar el potro."
sábado 6 de junio de 2009
¿Tommy Barban se confiesa?
"Ya sé, te invito a tu contrafigura de culto para que compartan la mesa."
martes 2 de junio de 2009
Tommy Barban somatiza
A la 1:18 del lunes recibimos un mail de otro de nuestros subordinados: "Adjunto el borrador de memo. Disculpame que no te lo mande antes, pero el sabado y parte del domingo fueron dias "perdidos", ya que estuve en cama con una pseudo-gripe..."
A la 1:23 de lunes estornudamos por primera vez.
Y ahora, mañana del martes, decidimos auto-aislarnos en el dormitorio con nuestro botiquín de emergencia: jugo de naranja, robe de toalla y medias de lana, Nastizol en comprimidos, una novela larga (Sensatez y sentimientos), y tres paquetes de pañuelos carilina.
lunes 25 de mayo de 2009
Nostalgia química
"Es con las drogas de antes."
viernes 22 de mayo de 2009
Beatrice en ArteBA
Combatiendo el capital
Durante nuestra veloz recorrida por la muestra descubrimos varias obras atractivas (las hojas azul francia de Cambre, los conejos que saltan de rama en rama en las fotos crepusculares de Ostera, los degenerados animalitos de peluche de Pombo), pero una sola obra maestra.
miércoles 20 de mayo de 2009
Palermo Cualquiera
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Dieta balanceada
Para luego alzar la persiana y ofrecernos semejante mercancía:
Palermo Cualquiera
sábado 16 de mayo de 2009
Touché
jueves 14 de mayo de 2009
10.000 horas
miércoles 13 de mayo de 2009
Padres
"Por favor, hijo, no es nada."
miércoles 6 de mayo de 2009
Medio siglo
sábado 25 de abril de 2009
Juvenilia
jueves 23 de abril de 2009
Impuntuales
miércoles 22 de abril de 2009
1001 ideas
De vuelta al barrio
miércoles 31 de diciembre de 2008
Fuera de programa: Brindis
Cool por fuera
jueves 25 de diciembre de 2008
Tommy Barban en el muro
La primera vez que vimos el Cementerio de la Chacarita, habríamos estrellado el jeep contra uno de los "paredones interminables" que cantó Borges si la amiga con quien acabábamos de compartir la vuelta de Jack Daniels en el último bar del centro que todavía tolera, y hasta festeja, nuestras idiosincrasias, no hubiera gritado a tiempo: "¡Guarda con la pared, infeliz!"
La segunda vez, en lugar de esquivarlo, tuvimos que entrar por la puerta de la calle Jorge Newbery para cumplir un encargo de Dorian Gray, aquel a quien antes llamábamos "Papi" pero ya no nos sale. Hay padres que les solucionan los problemas a sus hijos y otros que se los crean. Por ejemplo: El año pasado, Mami nos llamó para contarnos que había comprado tres parcelas en el Cementerio Jardín de Funes, un pueblo de las afueras de Rosario; la del medio para ella y las de los costados para sus dos hijos. Bien mirado, no deja de ser una solución. Hace seis semanas, en cambio, Dorian Gray nos mandó con una moto el "último aviso" del Cementerio Británico por la falta de pago del alquiler de la tumba de nuestro abuelo, Lolo Barban. En el dorso del aviso, Dorian Gray nos había escrito un mensaje: "Tomás: No es para pagar. Cuando compré no me dijeron que las tumbas no eran permanentes. Para mí quiero una cremación."
Un problema
El pago de la deuda atrasada se lo delegamos a nuestra eficaz secretaria ¡Caaaarmen!, pero de la futura cremación de Dorian Gray decidimos ocuparnos personalmente.
Nuestro primer intento de obtener información y, de ser posible, reservar turno fracasó cuando la señorita Alicia, del servicio de urgencias de Lázaro Costa ("0800-222-urgencias: el número que le dará la contención y orientación indispensables en los momentos más difíciles"), nos colgó después de explicarnos que nuestro predicamento no era una urgencia porque Dorián Gray todavía estaba vivo.
Turbados por el retaceo de la contención y orientación prometidas, decidimos recurrir a quien, desde hace ocho años, es nuestra analista y principal asesora en cuestiones de etiqueta.
- No pierdas el tiempo con las cocherías de Barrio Norte. Andá al Crematorio de la Chacarita. Yo ya fui infinidad de veces y te garantizo que te van a atender bárbaro - nos dijo, y procedió a contarnos la cremación de su abuelo.
En realidad, la cremación de su abuelo no fue tal, sino una mera "reducción", el término que, en la jerga del oficio fúnebre, designa a la cremación de un cadáver que ha estado enterrado durante mucho tiempo. Nuestra analista tenía 20 años cuando su abuela le pidió que la acompañara a desenterrar, reconocer y cremar a su marido. Reconocer un cadáver que ha pasado más de una década en un ataúd sin soldar, en contacto con la tierra húmeda, es un acto de fe ("lo que es, es un asco," seguramente nos corregiría Dora, nuestra guía literaria y gurú en temas del corazón). Nuestra analista nos contó que después de que dos empleados del crematorio abrieron la tapa del ataúd y ella "reconoció" a su abuelo (su abuela nunca se bajó del auto), uno de los empleados alzó el cadáver, lo puso arriba de una bandeja de metal y lo metió en el horno encendido (mientras la escuchábamos intentamos imaginar cómo se "alza" un cadáver). Antes de que el empleado cerrara la puerta del horno nuestra analista vió como las llamas trepaban a la bandeja y abrazaban al cadáver, que empezó a saltar "como si tratara de escaparse". Luego de dos horas el mismo empleado abrió el horno y retiró la bandeja en la que humeaban las cenizas y los pedazos de huesos que no habían terminado de calcinarse. El otro empleado se acercó con un rodillo de metal, parecido a un palo de amasar harina pero más grande, y procedió a triturar meticulosamente los huesos de su abuelo hasta convertirlos en polvo también. Luego le pidieron a nuestra analista la urna que había traído, uno de los empleados la destapó, el otro le insertó un embudo de plástico, y entre los dos inclinaron la bandeja sobre la boca del embudo hasta vertir todo el polvo en su interior. La urna estaba caliente y los empleados tuvieron que envolverla en una bolsa de arpillera para que nuestra analista no se quemara las manos.
En los pocos días que transcurrieron entre la charla con nuestra analista y nuestra propia visita al crematorio de la Chacarita para gestionar el prematuro encargo de Dorian Gray, empezamos a ver gente cremada por todas partes. Una mañana leímos en Clarín una nota sobre la muerte de un estudiante secundario que se cayó a un precipicio mientras caminaba por las montañas de las afueras de Bariloche durante su viaje de egresados. La nota estaba ilustrada con dos fotos. La primera, cuyo epígrafe era "La meta inalcanzable: El refugio de Laguna Negra, al que se dirigían los estudiantes", mostraba un edificio de dos plantas, construido con madera y piedras frente a una laguna de aguas azules. La segunda, cuyo epígrafe era "El destino: Los padres de Martín hicieron cremar sus restos, que serán depositados en este cinerario", mostraba un tonel de cemento y ladrillo visto, con una cruz blanca también de cemento en la tapa, en un rincón del patio del colegio Nuestra Señora de los Remedios, de la Capital.
Cinerario escolar
El día tórrido de principios de diciembre en el que finalmente entramos al Cementerio de la Chacarita para gestionar el encargo de Dorian Gray, lo primero que vimos fue un cartel que fortaleció nuestra convicción.
Disyuntiva
A medida que nos acercábamos, el Crematorio parecía un transatlántico llegando al puerto tras un largo viaje.
Amarra
Nuestra entrevista con el encargado del Crematorio se demoró porque los empleados del cementerio habían iniciado un paro sorpresivo de dos horas para protestar contra ciertos recortes presupuestarios ordenados por el Jefe de Gobierno de la Ciudad, Mauricio Macri. Mientras esperábamos que terminara el paro, paseamos por el cementerio bajo el sol unánime del mediodía, que deshauciaba por igual a los vivos y a los muertos.
Las 95 hectáreas que ocupa el cementerio están divididas en secciones muy distintas:
La calle de pueblo
La playa agreste
La ciudad del futuro
Rosa María, la encargada del baño de damas de la Sección 7 E, dedicada a las "Personalidades", nos ayudó a encontrar el sepulcro de Alfonsina Storni ("entre Sandrini y los De Caro"), y nos contó que trabaja los siete días de la semana y nunca se toma vacaciones porque sino extraña.
- ¿Extraña el trabajo en el baño de damas? - le preguntamos jovialmente incrédulos.
- No, a mi nietito. Me lo traje acá al lado para tenerlo cerca - dijo, y señaló una hilera de sepulturas guarecidas del sol por la pared del baño.
La tumba de Tobías estaba decorada con un ramo fresco de calas blancas, tres ángeles de yeso, un escudo de Boca Juniors y una muñeca de Hello Kitty colgada boca abajo. Contagiados de costumbrismo, le preguntamos a Rosa María si "Tobías está solito" (imaginamos un abuelo enterrado junto a él).
- Para nada, en esta fila son todos bebés.
Tobías Manfredi (4/2/08 - 8/2/08)
En el camino de regreso al crematorio, al costado de una avenida de eucaliptos, encontramos al señor Ramón y su cuadrilla “sepultando” en la Sección 20. El fruto de su labor eran tres hileras contiguas de fosas irregulares y montículos de tierra fresca.
Tierra
Ramón nos explicó que acababan de excavar dos docenas de sepulturas de muertos cuyos contratos de alquiler de ocho años ya habían caducado, y que esa tarde enterrarían en su lugar a otros tantos fallecidos recientemente. Simulando desinterés, vencidos el temor y el asco por la curiosidad y el morbo, nos asomamos al interior de las dos fosas más cercanas, esperando descubrir maderas deshechas, harapos desteñidos, huesos amarillentos. Estaban vacías.
- Esos ya están en el muro – dijo Rubén, mientras se refrescaba tomando naranjada Goliat.
- ¿En el muro?
- El muro de Newbery, el osario general.
Antes de despedirnos, quizás porque percibió cierta consternación en nuestro súbito silencio, Rubén se sintió obligado a aclararnos que él y sus muchachos hallaban satisfacción en su oficio.
- Trabajamos al aire libre, los muchachos y yo, y cuando nos ponemos tristes, que no nos pasa seguido, paramos un ratito a descansar y yo escucho la música en mi walkman. Sienta qué lindo – dijo, y nos ofreció uno de los auriculares para que nosotros también escucháramos las voces de Los Manseros Santiagueños cantando “no sé si llegaré donde tu estás”.
Pausa
Un rato más tarde nos sentamos frente a Eduardo, el jefe del crematorio, y escuchamos sus precisiones sobre el proceso de cremación - la temperatura que alcanzan los 16 hornos (entre 800 y 1000 grados centígrados), la duración del proceso (dos horas y media), la cantidad de cremaciones diarias (entre 60 y 70), el aspecto de los restos cremados antes de la aplicación del rodillo (rescoldos de brasas de carbón), la respuesta al interrogante sobre cómo se alza un cadáver (se da vuelta el ataúd antes de abrirlo y se usa su tapa como bandeja), el porcentaje de muertos que son cremados (100% porque “más tarde o más temprano, todos terminan acá”) –, pero nuestra atención aún flotaba en el aire libre que habitan Ramón y sus muchachos.
Antes de que se hicieran las 5 de la tarde y el cementerio cerrara fuimos a conocer el muro. El osario general de la Chacarita es una franja de ocho metros de ancho, protegida por una reja, que bordea casi toda la extensión del viejo muro de ladrillo de la calle Jorge Newbery.
El muro
Bajo la tierra batida del osario general se mezclan los restos reducidos a cenizas de todos los muertos del cementerio que, como diría Eduardo, más o tarde o más temprano, terminan allí. Ramón y sus muchachos, y las demás cuadrillas de sepultureros, son los encargados de enterrarlos, y, cuando los deudos no asisten a la inhumación, se ocupan de clavar en el muro un recuerdo del muerto. La vida de cada uno de nosotros es una sucesión de manos que intentan sostenernos. La muerte, aprendimos esa tarde en la Chacarita, no es demasiado distinta. Y que sean las manos de Ramón y sus muchachos las últimas que lo intenten no es un destino indigno. Aún para Dorian Gray.
jueves 11 de diciembre de 2008
Tommy Barban en el Luna Park
- ¿Flores para la ganadora?
- Depende de quién gane.
Justamente, cuatro horas antes de nuestro encuentro con Javier, le habíamos preguntado "¿quién gana?" a Héctor, el boletero de la ventanilla de Corrientes y Bouchard que tan amablemente acababa de vendernos una de las buenas (cuarta fila del ring-side) por $40 de propina.
- En esa no lo puedo ayudar. Con los grandes boxeadores era fácil arriesgar un pronóstico, pero con estas pibas es otra cosa.
Las "pibas" eran Marcela "la Tigresa" Acuña, campeona mundial de la categoría super gallo según la Asociación Mundial de Boxeo, y Alejandra "la Locomotora" Oliveras, campeona mundial de la misma categoría según el Consejo Mundial de Boxeo, y la "otra cosa" era la pelea de fondo que el jueves pasado a la noche coronaría campeona del mundo a una sola de las dos.
Dos ramos de jazmines
En los alrededores del Luna Park nadie compartía la incertidumbre del boletero. Casi sin excepción, los aficionados vaticinaban un triunfo de la Tigresa. "Es más inteligente", "es más técnica", "es más linda", "es amiga de Nati", "es más buena". Semejante unanimidad parecía desmentir el slogan escogido para la Locomotora por el programa de mano: "La peleadora del pueblo" (a la Tigresa la distinguía como "la reina del glamour"). Pero los pueblos a veces se equivocan, reflexionamos, y decidimos renunciar a la vocación ecuménica que nos había impulsado a comprarle un ramo de jazmines para cada boxeadora a la rubia que los vendía en el semáforo de Libertador y Maipú. Con la fe de los conversos, entramos al estadio resueltos a alentar hasta la afonía a nuestro flamante ídolo: Alejandra Oliveras.
El interés de Javier por fotografiarnos con la Locomotora duró lo que tardamos en explicarle el plan para entregar los jazmines que nos había sugerido nuestro único amigo aficionado al boxeo: "Vos andá de traje y anteojos negros y esperá que la Locomotora suba al ring. Entonces te parás y la mirás fijo mientras ella da la vuelta saludando a la gente. Vas a ser el único parado porque en el ring-side seguro que están todos con la Tigresa. La Locomotora no puede no fijarse en vos, y cuando te note, ahí vos te sacás los lentes de sol despacio, la mirás a los ojos, extendés la mano con el ramo de jazmines, susurrás "para vos, Alejandra", exagerando el movimiento de los labios cosa que te entienda aunque no te escuche, y le tirás el ramo".
Seguramente fue la espera prolongada lo que nos llevó a dudar de la táctica sugerida por nuestro amigo. Resolvimos cambiar drásticamente de plan. Sacamos de la mochila una lapicera y el cuaderno Gloria de tapas naranjas, y, simulando ser el periodista de un medio gráfico nacional, marchamos hacia la boca del túnel oscuro que conducía a a los camarines. No llegamos lejos. En la entrada del túnel nos enfrentó un gordo vestido de negro, con rulos en el flequillo y un auricular en la oreja, que se había estacionado sobre un taburete diminuto.
- ¿Qué llevás en la mochila?
- Jazmines.
No era la respuesta que el gordo esperaba. Nos pidió que abriéramos la mochila. Obedecimos.
- ¿Son para las chicas?
- Para la que nos gusta.
- Ah, para la Tigresa.
- No, para Alejandra.
El gordo se quebró.
- ¿Cómo te llamás? – preguntó dulcemente.
- Tomás Barban.
- Pichu, encantado.
En la tarjeta que nos ofreció leímos “Emilio “Pichu” Fernández, Seguridad y Eventos Especiales”. También leímos el pensamiento del gordo en sus ojos húmedos: En ese instante mágico de una noche irrepetible Tomás Barban y Pichu Fernández nos habíamos transformado en Asterix y Obelix contra las legiones romanas (o algo así, porque francamente no era fácil adivinarle las lecturas al gordo).
- Dame uno de los jazmines y esperá acá. Vuelvo enseguida. – dijo, y se perdió en la oscuridad del túnel con el jazmín en la mano.
La hora de la pelea se acercaba y en el ring-side y las plateas la hinchada de la Tigresa afinaba su himno vetusto. “¡Vaaamos, Tigresa, que te quiero ver campeón!” Desde lo más alto de la popular respondían los escasos fans de la Locomotora, nuestros camaradas de amor y sordidez, con su mensaje fervoroso, brutal, preciso. “¡Y pegue, y pegue, y pegue, Ale, pegue!”
El gordo volvió arrastrando a una rubia bajita y sonriente, vestida con una pollera negra de ruedo en zig-zag, que venía oliendo nuestro jazmín.
- Mariana, este es Tomás, el muchacho que está enamorado de tu hermana. ¿No es cierto, Tomás? Vamos, mostrale a Mariana las flores que trajiste para Alejandra.
Dijimos que sí, que un poco enamorado estábamos, y volvimos a sacar el ramo de la mochila.
- Por favor dáselos a Alejandra de mi parte.
- Esos jazmines dan suerte. – agregó Pichu – Y ahora pónganse para la foto.
Después de que posamos al lado de la imagen de cartón tamaño natural de la Locomotora, Mariana nos besó en la mejilla y se alejó trotando. Faltaban minutos para que comenzara la pelea. Pichu nos abrazó conmovido.
- Tomás, si está te sale bien te llevan a Las Vegas de amuleto.
La primera en trepar al ring fue Alejandra, con su musculosa negra, sus bíceps relucientes de vaselina y su mirada desafiante. Era nuestra chica y no nos importó que ninguno de nuestros jazmines halagara sus trenzas. Mientras el entrenador le calzaba los guantes, su hermana, nuestra nueva amiga, dio una vuelta completa al ring exhibiendo el cinturón verde con incrustaciones doradas en la hebilla que simbolizaba el título mundial de la Locomotora. Después apareció la Tigresa. Con su bata turquesa, las cuatro bailarinas de Tinelli saltándole alrededor y una lluvia de papel glacé tiñéndole el pelo, parecía Apolo Creed en Rocky III antes de que le arrancara la cabeza el androide soviético.
Sobre la pelea preferimos no decir mucho. No es un recuerdo feliz. Durante los primeros cuatro rounds, pareció que Alejandra tenía a su rival, como se dice, contra las cuerdas. Pero en el quinto, la Tigresa, que no es ni "más linda" ni "más buena", la tumbó con una combinación letal de un golpe en el mentón y otro en la nuca. Alejandra se paró enseguida y escuchó la cuenta sonriendo, pero ya no era la misma. Nuestro amigo dice que hacia el final del noveno round la cámara de la televisión nos enfocó. Estábamos parados sobre la silla, con los puños cerrados, gritando “y pegue, y pegue Ale…”, mientras nuestros vecinos del ring-side nos abucheaban exigiendo que nos sentáramos.
Alejandra “la Locomotora” Oliveras perdió la pelea y su título de campeona mundial por puntos en un fallo unánime del jurado. Es muy triste perder lo que se ama, pero más triste es perderlo y simular que no importa. Siempre hemos adorado a las mujeres valientes, aquellas que no se engañan cuando "los dioses las abandonan" y despiden "con emoción, más nunca con el lamento y las quejas del cobarde", al amor que se "aleja... que ya pierden". Mientras la Tigresa le dedicaba el triunfo a Nati, que le soplaba besos desde el Vip, nos abrimos paso entre los periodistas para saludar a Mariana, que estaba parada al pie del ring junto al rincón de su hermana. Intentamos llamarle la atención tocándole el hombro y susurrando unas palabras de compromiso sobre la revancha. Mariana ni nos miró, sus ojos estaban fijos en el pecho de la Tigresa cruzado en bandolera por el cinturón verde con incrustaciones doradas en la hebilla que Alejandra "la Locomotora" Oliveras había perdido para siempre.
Los dioses abandonan a Alejandra
miércoles 10 de diciembre de 2008
Seguimos
lunes 28 de julio de 2008
Intervalo
domingo 27 de julio de 2008
El primer recuerdo de Tommy Barban
martes 22 de julio de 2008
"Las mujeres de mi corazón"
Inédito
lunes 21 de julio de 2008
La última palabra
Por eso no nos extrañó que escribiera, en la edición del domingo de Clarín, la reflexión más atinada que hemos leído sobre el desenlace del conflicto entre el Gobierno y el Campo y la última palabra que le dedicaremos al tema en este blog:
"Amigos del Gobierno Nacional: No se preocupen, esto no es un nuevo sermón "republicano" sobre imprudencias en el manejo de la cosa pública, errores de táctica o falta de buenos modales en el último conflicto. Todo eso puede haber ocurrido en estos meses, pero el problema es más profundo, y al mismo tiempo da lugar para más optimismo. Porque lo que pasa es que todos tenemos que adaptarnos al nuevo país que —bajo la conducción de ustedes— se ha construido en estos últimos años..." (el texto completo lo encuentran acá y acá)
Torcuato Di Tella
sábado 19 de julio de 2008
Mesa de saldos

Dora hace la V
jueves 17 de julio de 2008
La trama secreta
lunes 14 de julio de 2008
Happy hour
viernes 11 de julio de 2008
Knock Knock
martes 8 de julio de 2008
Que los cumplas feliz, Tommy Barban
La novela Seda, de Alessandro Baricco, en préstamo (ya leída y devuelta).
Una lámpara de pie.
Un par de zapatos bicolores para jugar al golf.
Una frase alusiva de Dora, nuestra gurú en temas del corazón y guía literaria ("al que lo tiene todo no se le regala nada").
Una torta de chocolate y frutos rojos (abandonada con las velitas sin encender en la heladera del anfitrión del festejo, programado para el sábado en Rosario, que fuera suspendido a causa de la internación de emergencia del anfitrión por un súbito, pero previsible, dolor de panza).
Y una inspiradísima obra de juventud de nuestra prima, que nos permite completar un viejo post con la única foto que le faltaba.
El Gato Negro, Avenida de Circunvalación, Rosario

Plano detalle
viernes 4 de julio de 2008
¿Palermo qué?
lunes 30 de junio de 2008
El Dr. Bruce Banner hace dedo
miércoles 25 de junio de 2008
Bis
martes 24 de junio de 2008
Estás perdido, Tommy Barban
lunes 23 de junio de 2008
Barrido y limpieza
domingo 22 de junio de 2008
"Eterna juventud"
viernes 20 de junio de 2008
Después de hora
miércoles 18 de junio de 2008
viernes 13 de junio de 2008
"Parala, corazón, parala"
miércoles 11 de junio de 2008
"Pandemonio"

martes 10 de junio de 2008
Dardos
viernes 6 de junio de 2008
Tommy Barban entrevista
Anteayer tuvimos que entrevistar al mejor de los candidatos que respondieron al aviso. Nos costó sobreponernos al horror de la primera impresión (25 años y bigote), pero debemos admitir que su CV no estaba mal y, durante nuestra breve conversación, amortiguó con ironía el entusiasmo con que describió su potencial profesional. El momento más difícil de la entrevista ocurrió cuando le preguntamos qué le gustaba hacer en su tiempo libre y contestó: "leer". "¡Uy!", pensamos mientras le preguntábamos cuál era el último libro que había leído. Y también pensamos "ay, ay, ay" cuando nos contestó: "Las palabras y los días, de Abelardo Castillo". Por suerte para sus chances, mientras lo acompañábamos hasta el ascensor para despedirlo cordial y definitivamente agregó la frase salvadora: "No pude pasar de la tercera página".
Contratado.
martes 3 de junio de 2008
De vuelta
viernes 23 de mayo de 2008
De viaje
martes 20 de mayo de 2008
"es el!"
domingo 18 de mayo de 2008
"El mes de las fiestas"
"113. Una vez estuvo sola en la vida mientras se duchaba. Cayó el agua sobre su cabeza y sobre su cuerpo la espuma del champú. El jabón se le escapó de las manos y fue a parar detrás del bidé. Pero la verdadera adversidad tuvo lugar al final de la ducha, cuando ya se anudaba el pelo con una toalla. A un paso de sus pies húmedos y expuestos, yacente en el suelo, el murciélago abría la roja boca encuadrada en el pellejo mórbido de su cuerpecito. Los que caen al suelo, inservibles las alas, tienen la rabia; los que se cuelan por el ventiluz del baño que mira al oeste tienen la rabia; los que se irritan frente a su desnudez tienen la rabia."
En El mes de las fiestas los monstruos nunca mueren del todo salvo cuando la protagonista se ocupa personalmente del asunto:
"53. Cuando vuelve después de pasar unos días alejada de las columnas y de sus personalidades, escucha trinos quedos y aleteos quedos y lejanos por detrás de la tapa del calefón. Nuevamente. Veinte minutos después, durante los que no piensa mucho ni en soluciones, abre la llave del gas y enciende la llama del piloto con un fósforo. La pileta de acero está seca y muestra el lecho blanco de un río, un mar, un laguito que se murió en su ausencia. Pone el calefón al máximo y abre la canilla del agua caliente. Los aleteos se intensifican, no así los trinos. Las llamas azules viran al verde al amarillo al naranja, de la pileta de acero sube un vapor constante. El chorro de agua borra el lecho del río, del mar, del laguito, y apaga el aleteo."
Al final el exorcismo fracasa pero la novela alcanza la perfección. Que ese resultado íntimamente la satisfaga explica, tan sólo en parte (pero esa parte no es menor), por qué su autora es la hermana que no tuvimos.

El mes de las fiestas fue publicado en el nuevo número de Transatlántico, el periódico del Centro Cultural Parque de España, Rosario. Y no les podemos prestar el único ejemplar que teníamos porque, en uno de los gestos amorosos pero torpes que nos caracterizan, se lo regalamos a una discípula dilecta de la autora.
lunes 12 de mayo de 2008
Las tres lectoras
La de Historia
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La de Letras
viernes 9 de mayo de 2008
Seis palabras
Parece muy difícil, sobre todo cuando el potencial autobiografiado padece de un caso agudo de narcisismo blogger, que lo ha llevado a exponer su vida en un diario público que ya acopia más de 300 entradas. Y, sin embargo... :
De Rosario venimos, hacia Rosario vamos.
Fue todo gracias a las mujeres.
Goodbye and good luck, Dorian Gray.
Hasta hoy trabajamos; desde hoy leeremos.
Charm was not enough, and still...
jueves 8 de mayo de 2008
Prestamista de última instancia
lunes 5 de mayo de 2008
Happy hour
"Tía María."
viernes 2 de mayo de 2008
587 días
miércoles 30 de abril de 2008
Media americana
Nando y su peluquero (ésto sí que es "viejo estilo siniestro")
martes 29 de abril de 2008
Merci beaucoup, Tommy Barban
Por un puñado de Euros
Buen día
"El azar se transforma
en mundo, y
el mundo
en belleza."
Juan José Saer, El arte de narrar
(Aunque Dora, nuestra guía literaria y gurú en temas del corazón, implacable, nos instruya explicando que ese verso fue un lapsus de Saer.)
miércoles 23 de abril de 2008
Quemá el thesaurus, Tommy Barban
"Menos mal se fue el humo. Me estaba resecando el cutis."















